Cuando esta noche se enciendan las luces del Movistar Arena y suenen los primeros acordes de There’s Nothing Holding Me Back, la canción con la que es muy probable que Shawn Mendes arranque su concierto madrileño, el nuevo curso musical en la capital podrá darse por inaugurado. Terminan esta semana el mes de agosto y su inevitable sequía sonora, que tenía a la ciudad no ya a medio gas en lo que a actuaciones en directo se refiere, sino a una ínfima parte de lo que es su nivel habitual. De todos modos, lo de los próximos días será todavía la toma de contacto: Madrid tardará un poco en desperezarse y alcanzar una velocidad de crucero que en unas semanas verá pasar por sus salas y grandes recintos a nombres importantes como Manuel Carrasco o Bunbury, clásicos del indie como The Lemonheads, festivales consolidados como Villanos del Jazz o L.E.V. Matadero y hasta una franquicia que debuta en la capital como Pulse of Gaia, la convocatoria que traerá, entre otros, a Gorillaz.
A las guitarras saltarinas de ese gran adalid del pop cuqui y buenrollista que es el canadiense Shawn Mendes, ocasional modelo de Calvin Klein y versión norteamericana de Ed Sheeran, como le describió el crítico de The Guardian Alexis Petridis, les espera este martes un recinto con todo el papel vendido en la que es la única fecha en España de su On The Road Again Tour (un branding milagrosamente ocurrente, sí). Una gira en la que aprovecha su décimo aniversario en la música para recorrer una discografía repleta de clichés y ganchos fáciles, y en la que (al menos si hacemos caso a los setlist desplegados en actuaciones de las últimas semanas) apenas hay canciones de su último álbum. Una ración de greatest hits que es probablemente lo que ansían ver esos fans que se quedaron con las ganas cuando canceló buena parte de su anterior tour mundial, fechas españolas incluidas, en 2022.
Esta misma semana, el viernes 29, un artista con muchos menos seguidores pero más personalidad como Camilo Lara, al que todo el mundo conoce como Instituto Mexicano del Sonido, actuará en la Sala Villanos. El músico chilango, que ha colaborado con personalidades como Beck, Norah Jones o Damon Albarn y coordinado la música de un éxito de Pixar como Coco, entre otros logros, aterrizará con su batidora de sonidos globales para poner patas arriba la pista de baile del club de Arganzuela. Podríamos considerarlo casi un anticipo del festival Villanos del Jazz, que arranca unos días después comandado por los responsables de la sala y con muchas de sus fechas, que se extenderán hasta Navidad, celebrándose en ella. Aunque lo inaugura el 5 de septiembre Mitú, el artista colombiano que hace ‘techno psicodélico de la selva’, con una actuación entre el directo y el puro clubbing, el primer concierto stricto sensu del ciclo será el de Gilsons, el trío brasileño formado por un hijo y dos nietos del gran Gilberto Gil, el 14 de septiembre. Al día siguiente pero en otro recinto, aunque forme parte del mismo festival, los pioneros del lounge y del revival jazzero, latino y chansonero Pink Martini desplegarán sus encantos en La Riviera.
Grandes nombres
Septiembre será un mes con mucho nombre español destacado en cartelera. Al Movistar Arena traerá Manuel Carrasco el 11 y 12 de septiembre su Tour Salvaje, la nueva gira con la que está paseando por toda España su último disco, Pueblo Salvaje II. Se podría decir que dos recintos como este se le quedan pequeños a un artista que el año pasado llenó sin despeinarse todo un Bernabéu, y que de hecho tiene todo vendido, o casi, para sus dos conciertos madrileños. Pero así es el proceloso y saturado calendario de los grandes directos en Madrid. Otro que tiene sold out el mismo recinto es Bunbury, que también recala en la capital (13 de septiembre) poco más de un año después de hacerlo por última vez, como si todavía quisiera tranquilizar a unos fans que lo pasaron mal cuando de la noche a la mañana anunció una retirada de los escenarios en 2022 por problemas con su garganta. Como Carrasco, llega con disco nuevo, pero al contrario que él, el zaragozano ha estado calentado motores en Latinoamérica antes de traer el show a España.
Frente a esos dos veteranos, esencialmente joven será la convocatoria de rusowsky en el mismo escenario el 25 de septiembre. El músico y productor criado en Fuenlabrada, uno de los grandes talentos de las camadas recientes de la música española, con un pie en los sonidos urbanos y otro en el pop alternativo, da el salto a los grandes espacios con éxito, porque apenas quedan un puñado de entradas disponibles. Al estadio de la calle Goya llegarán también otros grandes nombres como Damiano David, vocalista de los ganadores de Eurosivión Måneskin, que ahora se lo monta por su cuenta (22 de septiembre); Sebastián Yatra y sus ritmos latinos interclasistas e intergeneracionales (27 de septiembre), o Marc Seguí, que tiene recién salido del horno su segundo álbum aunque lo que todo el mundo esperará bailar será un hit imprescindible como Tiroteo (3 de octubre). Habrá muchos más conciertos, claro, a lo largo del otoño en el Movistar Arena, aunque ningún artista podrá presumir del poderío de un Dani Martin que tiene ya agotados los diez (sí, 10) que ofrecerá entre el 14 de noviembre y el 20 de diciembre, superando la gesta de un Joaquín Sabina que ese mismo mes cerrará su ciclo de ocho shows en el mismo escenario.
Si todavía se tiene hambre de festivales de grandes dimensiones, el Iberdrola Music, recinto de una cita tan multitudinaria como Mad Cool, acoge el 12 y 13 de septiembre una nueva edición del Coca-Cola Music Experience. Entre sus cabezas de cartel, un poco de todo: latineo y ritmos urbanos con J Balvin, Trueno o Lola Índigo, pero también épica rock con Viva Suecia y desparpajo punk-pop con Carolina Durante. Con más misterio se anuncia una cita debutante como el Pulse of Gaia (20 de septiembre), un festival que tiene su origen en las playas paradisíacas y los hoteles cool de Thulum (México). Se celebrará en el campus de la Universidad Autónoma de Madrid, y su presentación asusta: ‘Pulse of Gaia es más que un festival. Es una chispa de conexión humana. Una convergencia espiritual de música multigénero, arquitectura sagrada y diseño inmersivo’, dicen sus organizadores en una clave muy new age. Pero el cartel, corto y a escala humana, les ha quedado más que apañado: lo encabezan Gorillaz, el proyecto tan deslumbrante como extraño que Damon Albarn, de Blur, se montó para escapar de los corsés del brit pop y dar rienda suelta a su imaginación más gamberra y fiestera, y les acompañan el talentosísimo Thundercat con su mix de psicodelia y músicas negras (es colaborador de Gorillaz, por cierto) y luminarias de la pista de baile como Maceo Plex o Kevin de Bries. Conexión electrónica habrá también en el L.E.V. Matadero, una de las mejores citas de música avanzada que se celebran en la capital, muy vinculada con el arte y lo audiovisual. Este año se trae, del 18 al 21 de septiembre, a artistas internacionales como Lorenzo Senni, Myriam Bleau & Nien Tzu Weng o SPIME.IM.
Del ‘indie’ a la clásica
Quien quiera indie tendrá indie, y de pata negra: dos clásicos ya como The Lemonheads, la banda de Evan Dando que formó ese triángulo virtuoso del Boston alternativo de los 90 con Pixies y Dinosaur Jr, o los algo menos talludos Clap Your Hands Say Yeah, que celebran sus 20 años en la brecha, actuarán respectivamente en la Sala Wagon (23 de septiembre) y Lula Club (11 de septiembre). Más cañeros, The Offspring, representantes destacados del punk rock en su declinación californiana y skater, llenarán de pogos y quién sabe si algún que otro salto del escenario el Palacio Vistalegre el 26 de septiembre, aunque habrá que ver cómo acusan la edad para desplegar tanta energía algunos de sus miembros que llevan cuatro décadas en el tajo. Con un pasado también alternativo pero un presente más bien verbenero, Crystal Fighters darán el pistoletazo de salida (24 de septiembre) a otro ciclo, este de solo unos días, que tendrá lugar en el Gran Teatro Caixabank Príncipe Pío: Las Migas (26 de septiembre) o Coque Malla (29 de septiembre) son otros de los convocados.
La temporada también arranca para la ópera y la clásica: el Teatro Real la abre con un Othello de Verdi en la producción de David Alden que ya pasó por sus tablas hace casi una década (estreno el 19 de septiembre), y la Zarzuela lo hace con una obra de cámara, El Vizconde de Francisco Asenjo Barbieri, que se representará en la Fundación Juan March (estreno el 23 de septiembre), a la espera de que su propio escenario lo inaugure una gran Pepita Jiménez, de Albéniz, el 1 de octubre. En el Auditorio Nacional, las primeras citas imprescindibles no son de clásica: Rozalén ofrecerá un concierto consagrado al folclore acompañada del Ensemble Folk Música Creativa (18 de septiembre), y el Centro Nacional de Difusión Musical propone una primera toma de contacto con sus siempre excelentes ciclos de la mano de los pianistas Fred Hersch y Sullivan Fortner (30 de septiembre). Será en octubre cuando el CDNM lleve a ese y a otros escenarios madrileños a músicos de primerísimo nivel como el director Teodor Currentzis y su formación musicAeterna interpretando a Rameau, el cuarteto con mimbres de dream team formado por Isabelle Faust (violín), Jean-Guihen Queyras (violonchelo), Pierre-Laurent Aimard (Piano) y Jörg Widmann (clarinete) con un programa de música del siglo XX o a Paul Hillier y su Theatre of Voices moviéndose entre la música antigua y la contemporánea.
Pero octubre, y noviembre, son ya otro cuento. Un cuento que traerá a Madrid a estrellas globales como Katy Perry (11 de noviembre) o One Republic (14 de noviembre), a clásicos insobornables como Patti Smith (8 de octubre) o Marilyn Manson (28 de noviembre), a grandes promesas de la música actual como Ethel Cain (8 de noviembre) o a otros ciclos ya veteranos e imprescindibles como Jazzmadrid o Suma Flamenca. Pero, de todo ello, ya iremos hablando.
