La empresaria y publicista Alejandra Silva lleva sin tener ese apellido desde 2018. Una boda con el actor estadounidense y ganador del Globo de Oro, Richard Gere, en el que pasó de ser Silva a ser parte del icónico apellido. El cine, las causas sociales y el atractivo como modelo o sex symbol han compuesto el retrato de vida de un Richard Gere que recibirá este 8 de febrero un nuevo reconocimiento. Será en Granada, y será en la gala de los Premios Goya 2025.
Un Goya Internacional que ha pasado por las manos de estrellas de la gran pantalla como Sigourney Weaver, Juliette Binoche y Cate Blanchett desde que se otorgaron por primera vez en la edición de 2022. Gere se convertirá en el primer hombre en recibir el galardón entregado por la Academia de Cine, en un premio en lo que menos sorprende es el nombre.
Un encuentro sentimental, unido por un matrimonio y la admiración a la cultura española. Richard Gere está muy unido a España, tal y como ha reconocido en varias declaraciones. Su mujer gallega es una de las grandes razones, pero no la única, y es que el protagonista de películas como Pretty Woman o El laberinto rojo ha admitido su preferencia por el lenguaje, sobre todo por la aptitud bilingüe para sus hijos, además de contar con grandes premios del séptimo arte que le han vinculado a la experiencia española: el Premio Donostia del Festival de San Sebastián en 2007.
La imponente casa donde vive Richard Gere junto a su mujer española
La urbanización elegida por el actor y su esposa se ubica en Madrid, en concreto en una de las zonas más reconocidas de la capital, por su exclusividad, privacidad y sobre todo imponentes viviendas. Se trata de La Moraleja, barrio del norte que se alarga sobre la base de tres grandes avenidas. Allí viven multitud de famosos como Vinicius Junior, Ana Obregón, Luka Modric, Rocío Jurado o David y Victoria Beckham.
La vivienda es una mansión de lujo, propia de las mejores propiedades en el Valle de San Fernando, en Hollywood, California. 800 metros cuadrados y una parcela amplia con jardín y vistas de 10.000 más acompañan la extensión de la casa. Por dentro, tenemos tres plantas, ocho cuartos o habitaciones, seis baños, un salón de 50 metros cuadrados, un comedor, un semisótano, bodega, gimnasio privado y piscina. Para garantizar la seguridad, cuenta con un muro de casi cuatro metros.
