Una de las obras civiles más singulares del siglo XVIII está en Casa de Campo y casi nadie la conoce: no se sabe a ciencia cierta su autoría

Madrid tiene rincones que ni los auténticos madrileños conocen. La ciudad guarda tantos secretos que es imposible que haya alguien que conozca cada calle, parque o escondite. Y es que, a veces, las obras más curiosas se pueden ver a plena luz del día, pero como vivimos en un constante ritmo frenético del que es imposible salir, no perdemos verdaderas joyas que están a la vista de cualquiera.

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