The Lemonheads en Madrid: el eterno naufragio de Evan Dando, la criatura más bella del ‘indie’

Todo apuntaba al desastre momentos antes de que arrancara el concierto de The Lemonheads en Madrid este martes: las noticias que llegaban de la fallida noche anterior en Granada, que incluían alguna preocupante foto de su líder, Evan Dando, captada en las calles de aquella ciudad; incluso su forma de afrontar la promoción de esta gira con entrevistas en las que el artista se dispersa y todo es más cachondeo y pensamientos inconexos que otra cosa. Dando ha sido siempre un tipo de vida complicada, a menudo secuestrado por el abuso de sustancias, consumido por un personaje tan seductor como destruido. Ha llegado a decir que desde su niñez soñaba con ser un yonqui, y ese sueño, más bien pesadilla, llegó a hacerse realidad con su prolongada adicción a la heroína. También es célebre cómo se rompió su amistad con Kurt Cobain por los rumores de que tenía un affaire con Courtney Love, no mucho antes de que la cosa acabara como todos conocemos. A pesar de todo, cuando se supo que tocaría en España estos días la noticia fue recibida con algo de esperanza: sus últimas giras en solitario habían sido algo menos erráticas que otras del pasado, y antes del inicio de este nuevo tour en formato banda él insistía en que estaba limpio, que tampoco era cuestión de espantar a la gente y no vender entradas.

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