Una especie de Festival de Otoño alternativo, con mayor acento en lo emergente y alojado en espacios más pequeños y menos institucionales, en este tejido de salas que conforman el otro circuito escénico de Madrid que no pasa por los grandes patios de butacas y los carteles en marquesinas y farolas. La muestra de creación escénica Surge Madrid en otoño llega a su duodécima edición con un programa que se desarrollará entre el 18 de septiembre y el 12 de octubre, y en el que se podrán ver 56 propuestas de disciplinas como el teatro, la danza, la performance y la música, todas muy atentas a los grandes desafíos sociales y políticos de la actualidad.
‘En los últimos años, los espacios escénicos alternativos han mutado por completo sus reglas del juego. Ya no son solo lugares, sino auténticos refugios de la creación. Laboratorios donde artistas nuevos y consagrados se encuentran para dar vida a propuestas únicas, con la libertad de arriesgarse y salirse de lo convencional’, decía durante su presentación este lunes Alberto García, que coordina el festival junto a Natalia Ortega. Los dos han repasado algunos de los temas que recorrerán los diferentes espectáculos de la muestra, cuestiones que ‘tocan el alma y la realidad con una honestidad brutal, con cercanía, pero siempre con un punto que los hace accesibles y conmovedores’.
La violencia patriarcal, las desigualdades de clase, la Guerra Civil, la gentrificación, el deseo de la mujer, el duelo por la muerte de un hijo, la precariedad o la salud mental son algunos de esos temas que tratan las diversas obras que conforman su programación, y entre las que hay 34 estrenos, trece actividades transversas y siete creadores emergentes. También se revisarán libremente clásicos como Bodas de sangre, El Quijote, Medea y Fuenteovejuna. Dicen sus organizadores que Surge Madrid “no propone respuestas, sino caminos para explorar: propuestas que se atreven a mirar lo cotidiano desde otro ángulo, a incomodar lo esperado, a crear belleza desde lo subalterno…”.
La Sala Réplika, donde se ha presentado la convocatoria, será uno de sus principales escenarios, juntos a otros de salas pequeñas pero consagradas con La Cuarta Pared, Mirador o Teatro del Barrio, y pequeños viveros creativos como Azarte o El Umbral de Primavera. Casi todas las actividades tendrán lugar en espacios de la capital, aunque Alcorcón, con su Centro del Títere, y Navalcarnero, con el Teatro TylTyl, también participan en la programación.
Estrenos y emergentes
Uno de los estrenos más destacados es el de ‘FURIA’ Unidad de Intervención Rápida, a cargo de Teatro de Operaciones – Teatro La Usina, una pieza en la que un grupo de empleados públicos se reúne con dos actrices famosas para estrenar un clásico en un teatro de la capital, y con la que la compañía busca indagar en los mecanismos de la representación teatral a través de un lenguaje ligado al absurdo. Se podrá ver en el Teatro La Usina el 10 y el 11 de octubre. _pluma, de Anto Rodríguez (Teatro del Barrio, 25 y 26 de septiembre) celebra los saberes escénicos de quienes nos han precedido con perspectiva LGTBI: de los cancioneros cuir a las transformistas o las vedetes del pasado. BORDE[R] , de la Cia. del Sr. Smith (Sala Cuarta Pared, 9 y 10 de octubre) es una comedia negra sobre los límites del cuerpo o los límites de la cordura que empieza con una pelea multitudinaria, a partir de la cual iremos descubriendo las historias de sus protagonistas.
Carcoma, de Calatea (Nave 73, 11 y 12 de octubre), adapta al escenario la novela homónima de Layla Martínez. Con el terror como vehículo narrativo, explora la memoria histórica, la violencia patriarcal y las heridas de clase a través de la historia de un clan de mujeres atrapadas entre fantasmas y odios heredados. Cómo hacer una bomba en la cocina de tu mamá, de Las Ignífugas (La Mirador 11 y 12 de octubre), es una comedia negra que mezcla texto, danza y música en vivo para hablar de salud mental y precariedad. Y el tema del duelo se explora en clave materna en Vitis Vinifera, de Amelia Repetto (Artespacio Plotpoint, 27 y 28 de septiembre), y en clave de comedia en La protagonista, de Patricia Benedicto (Sala Cuarta Pared, 30 de septiembre y 1 de octubre).
Entre las propuestas del programa Emergentes, desarrolladas por compañías y creadores noveles, nombres como el de 26demarzo, Mauricio Pérez Fayos, Irene Maquieira o Ultranostalgik. Habrá también un capítulo latinoamericano en colaboración con otro festival organizado por la Comunidad de Madrid, Hispanidad 2025: el trabajo de deambulación colectiva a través de un parque propuesto por las argentinas Julieta Koop y Danae Cisneros con el título Vivir en una casa prendida fuego (Sala Bululú 2120, 11 de octubre, y Teatro TylTyl, 12 de octubre), y la intervención plástica Del teatro al mural, de la mexicana Ame en la tierra, con la que se cerrará esta edición el 12 de octubre.
El apartado Actividades Transversas, con el que se quiere dar protagonismo a géneros que suelen programarse menos, a la investigación y a la experimentación, recoge proyectos de Alba González Herrera, Camila Carreira o Ksenia Guinea.
El consejero de Cultura, Turismo y Deportes de la Comunidad de Madrid, Mariano de Paco, que también ha hablado en la presentación, ha querido mostrar el apoyo de su departamento a un sector, el de las artes escénicas, que le es muy cercano, celebrando el éxito de público de algunas de las instituciones e iniciativas recientes que dependen de él, como los Teatros del Canal (con récord de asistencia esta última temporada), el festival Escenas de verano que se ha desplegado por toda la Comunidad o los 6.000 espectadores que han acudido a las veladas organizadas en el Parque Santander.
Ha dicho De Paco que quieren que ‘Madrid sea líder en cultura’, y explicaba que su receta para conseguirlo está bien clara: ‘Trabajar por los profesionales, por los creadores, por todo el tejido: es decir, por las salas. Y trabajar por el acceso a la cultura, que se resume en algo muy fácil de entender: más actividad y más posibilidad de que el público acceda ella en unas condiciones asequibles’.
