No es casualidad que Madrid tenga una calle llamada Volver a Empezar. Es el título de la película con la que José Luis Garci, enamorado de Retiro, su barrio, ganó el Oscar. La ciudad quiso homenajearle por su valiosa herencia cinematográfica, salpicada de títulos que han pasado a la historia. Es uno de los pequeños tributos que esconde en un callejero formado por 9.351 vías y 61.174 placas. Las protagonizan científicos, ciudades, vegetales, horóscopos, animales… La diversidad es amplísima. Hasta el punto de, en ocasiones, incorporar referencias populares: en Villaverde, está la de Salsipuedes; en Usera, la del Amor Hermoso; en Barajas, la de Tintín y Milú; en Centro, la de Válgame Dios… Alguna, incluso, ojo, podría llevar su nombre. El procedimiento no es complejo, pero hay que cumplir tres requisitos.
Puedes proponer un nombre para las calles de Madrid, pero debe cumplir tres requisitos: ‘Cada semana recibimos dos peticiones’
