Madrid goza de una época de temperaturas agradables, después de haber sido testigo directo de una de las olas de calor más importantes de la historia reciente. Los madrileños y madrileñas agradecen este descenso de temperaturas, que abre un canal de posibilidades para realizar diversas actividades al aire libre. Este lunes, los termómetros alcanzarán los treinta y tres grados y no bajarán de los veinticuatro grados, elevando las mínimas acontecidas en los últimos días, según la previsión de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). La zona central dice adiós a los avisos por altas temperaturas, que han acompañado a la región durante los últimos días. Será un día con cielos despejados o poco nubosos y no se atisba riesgo de precipitaciones.
No habrá demasiados cambios con respecto a las temperaturas de la jornada del miércoles. La zona más demandada seguirá siendo La Sierra, donde la llegada de unas temperaturas primaverales permiten una mayor oferta de actividades. Conciliar el sueño volverá a ser una tarea sencilla para aquellos que han escapado unos días a la montaña antes de finalizar el mes de agosto.
La estabilidad temporal despide agosto
Después de varias semanas de calor incesante, las temperaturas vuelven a estabilizarse. Madrid despide el octavo mes del año con una semana que puede marcar el inicio de un nuevo cambio en el mercurio. Será a partir del jueves cuando las temperaturas desciendan drásticamente. Mientras tanto, Madrid dispondrá de temperaturas propias de principios de verano que oscilarán entre los treinta y los treinta y cinco grados.
Ni rastro queda ya de la masa de aire africano que merodeo la región con partículas de polvo en suspensión, dificultando así la respiración, al tiempo que las autoridades recomendaban extremar las precauciones. La región afronta una semana de calma meteorológica, pero que bien podría cambiar en los próximos días.
