De todos los frentes que mantiene abiertos el Gobierno de la Comunidad de Madrid con el Ejecutivo central, tal vez la disputa en torno a la declaración de la Real Casa de Correos como lugar de memoria democrática sea el de mayor profundidad simbólica. El edificio, sede del Gobierno regional desde 1985, fue en el pasado sede de la Dirección General de Seguridad y, durante el franquismo, lugar en que está acreditado que se practicaron torturas, motivo por el cual, en octubre de 2024 el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática decidió incoar expediente para incluirlo entre los espacios reconocidos como lugares de memoria democrática.
Madrid esgrime un informe de la Academia de Historia que une la Real Casa de Correos a la Ilustración contra su declaración como lugar de memoria
