Madrid se planta cara al calor con creatividad y compromiso medioambiental. Desde este viernes, la capital vuelve a contar con su particular oasis veraniego: la popular playa urbana de Madrid Río y las pérgolas nebulizadoras del parque de La Gavia y la plaza de España han entrado oficialmente en funcionamiento. El encendido simbólico tuvo lugar a mediodía, con la presencia del delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante.
Con esta medida, el Ayuntamiento de Madrid activa su protocolo de actuación frente a las olas de calor, apostando por espacios públicos que priorizan el bienestar y la salud de vecinos y visitantes. Tanto la playa de chorros como las pérgolas estarán disponibles todos los días de 11:00 a 21:00 horas durante la temporada estival.
Un verano más fresco para todos
La gran novedad este año viene en forma de tres nuevos puntos de nebulización temporal en barrios con fuerte demanda de espacios verdes: la plaza de Milmarcos en Villa de Vallecas, la calle de Murcia en Arganzuela y la avenida de Oporto en Carabanchel. Estos dispositivos, que pulverizan agua a demanda mediante un pulsador, se han instalado como parte de un proyecto piloto coordinado entre varias áreas municipales, incluyendo Madrid Salud. Su bajo consumo y su fácil activación los convierten en una solución eficaz y sostenible para refrescar los espacios urbanos. ‘Estas actuaciones responden a nuestro compromiso con la adaptación al cambio climático y la mejora de la calidad de vida en la ciudad’, aseguró Carabante durante su visita al parque de Arganzuela, donde se encuentra la emblemática playa urbana que transformó el antiguo trazado de la M-30 en un espacio de convivencia.
Carabante en inicio playa Madrid Río. / Ayuntamiento de Madrid
Así es la playa urbana de Madrid Río
Inaugurada tras un concurso de ideas infantil en 2005, la ‘playa’ de Madrid Río es hoy uno de los puntos de encuentro más refrescantes del centro. Sus tres áreas acuáticas de forma ovalada permiten a los usuarios disfrutar de hasta 72 chorros de agua con distintas alturas y efectos, láminas para tumbarse o pasear y una bruma constante generada por más de 300 boquillas pulverizadoras. El entorno, que forma parte del parque de Arganzuela, ofrece además 6.500 m² de zonas de sombra con cerca de 300 árboles y espacios de descanso, ideales para refugiarse del calor con comodidad y seguridad.
La Gavia y plaza de España: espacios pensados para el descanso y el juego
Por su parte, la pérgola nebulizadora del parque de La Gavia —operativa desde 2023— se consolida como uno de los refugios climáticos más efectivos de la ciudad. Situada en el Bosque de los Sentidos, junto a la entrada principal del parque, su estructura cubierta por rosales trepadores ofrece un microclima ideal con más de 200 metros cuadrados de superficie nebulizada y bancos para el descanso.
En el corazón de la ciudad, los niños ya pueden disfrutar de los juegos infantiles de plaza de España acompañados de sombrillas nebulizadoras que refrescan el ambiente sin mojar, gracias a la microdifusión de agua. Este sistema, que ayuda a reducir la temperatura mediante la evaporación rápida, contribuye tanto al confort térmico como al bienestar emocional de los más pequeños.
Madrid se adapta al futuro
La instalación de estos puntos refrescantes es parte de la estrategia del Ayuntamiento para adaptar la ciudad a los extremos climáticos, con soluciones innovadoras y sostenibles que mejoren la calidad del espacio público. Las experiencias piloto se evaluarán al final de la temporada con vistas a extender su implantación a otras zonas de la ciudad. Con iniciativas como estas, Madrid da un paso más hacia un modelo urbano resiliente, donde cada rincón pueda convertirse en un refugio frente al calor, sin renunciar al disfrute del espacio público.
