De periodista a calígrafa, así logró Rocío trabajar con Dior y crear las invitaciones de bodas de famosos: ‘La discreción es clave’

Bea Gimeno y Alejandra Navas han sido las últimas en sumarse a una lista por la que ya han pasado el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida y su esposa Teresa Urquijo y Moreno, Tamara Falcó e Iñigo Onieva y otros tantos nombres que no puede revelar. “Nos piden firmar contratos de confidencialidad. Al trabajar con nombres y direcciones de mucha gente conocida, la confidencialidad es básica y la discreción fundamental en este trabajo”, señala. Las bodas que pasan por El Tintero, entre 150 y 250 al año, son en su mayoría celebradas en la región entre mayo y septiembre: “Me gustaría estar más presente en otras provincias donde, a día de hoy, aún somos segundas opciones”. En general son parejas tradicionales, que optan por grandes celebraciones y que no han dejado de casarse en la última década. Sin embargo, hace 10 años todos los enlaces eran iguales y, a día de hoy, no hay nadie que quiera pasar desapercibido: “Existe esta necesidad de que el evento hable de tí y todo el mundo se lleve una vivencia no material. Todos quieren diferenciarse del resto a través de los detalles”. 

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