Cuarta ronda de negociaciones comerciales entre China y Estados Unidos en plena guerra comercial, un avance sobre un asunto muy particular: la red social china TikTok.
El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, ha anunciado que ambos países han alcanzado un ‘acuerdo marco’ sobre la venta de las operaciones estadounidenses de TikTok, propiedad de Bytedance. Lo cerrarán en una llamada telefónica el próximo viernes el presidente Donald Trump y su homólogo chino, Xi Jimping, según ha afirmado el representante americano en una rueda de prensa frente al Palacio de Santa Cruz, sede del Ministerio de Exteriores, en Madrid, que ha albergado dos días de conversaciones entre las delegaciones de las dos primeras potencias mundiales.
El presidente de Estados Unidos ha descrito como un éxito ‘la gran reunión comercial en Europa entre Estados Unidos y China’, que ‘ha ido muy bien’. En un mensaje en su red social, Truth, ha confirmado el acuerdo sobre TikTok y la conversación prevista con Xi del próximo viernes. ‘¡La relación sigue siendo fuerte!’, ha proclamado.
Bessent y el jefe de la delegación china, el viceprimer ministro He Lifeng, han abordado también en Madrid sus diferendos sobre aranceles y cuestiones de blanqueo de capitales, pero no han descrito avances en ese sentido.
China se opone a la politización de TikTok
En una rueda de prensa posterior en la Embajada de la República Popular China en Madrid, la delegación del gigante asiático ha pedido que la Administración Trump respete a las empresas y los intereses chinos en el acuerdo sobre TikTok, sobre el que no ha dado detalles.
‘Sobre TikTok, China siempre se ha opuesto a la politización y a convertir en arma arrojadiza los asuntos de tecnología, comercio y económicos’, ha afirmado Li Chenggang, representante de Comercio Internacional y viceministro chino de Comercio. ‘No vamos a aceptar ningún acuerdo que viole nuestros principios, los intereses de las empresas y los acuerdo internacionales justos y equilibrados’.
Ha pedido a la contraparte estadounidense, con la que seguirán hablando en futuras reuniones, que respete los intereses de China por el bien de ‘la estabilidad de la economía global’. ‘Somos dos grandes países con distintos grados de desarrollo’, ha concluido. ‘Es natural que haya diferencias. La clave es respetar las preocupaciones de ambas partes’.
Ha cargado contra las sanciones impuestas por Estados Unidos contra empresas chinas por la importación de petróleo iraní, porque ‘son prácticas de acoso violan la legislación internacional’.
Las dos delegaciones se marchan este lunes de la capital española tras concluir esta cuarta ronda de negociaciones comerciales bilaterales.
Tregua comercial sin resolver
Ambos países acordaron una tregua en la guerra comercial lanzada por Donald Trump, que imponía aranceles mutuos de más del 100%, bloqueando de facto el comercio entre las dos primeras economías del mundo.
Tras avanzar en el escollo de TikTok, los representantes norteamericanos han indicado que las negociaciones con China para un nuevo tratado comercial que redefina las relaciones entre ambas potencias se dejarán para ‘dentro de un mes, aproximadamente’.
El Gobierno de España ha aprovechado la presencia del mandatario estadounidense para celebrar por su parte un encuentro bilateral. Los ministros de Exteriores, José Manuel Albares; de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, y el secretario de Estado y director de la oficina de Asuntos Económicos y G20 en Presidencia de Gobierno, Manuel de la Rocha, se han reunido este lunes en el Palacio de Viana con el secretario del Tesoro, Scott Bessent, y el representante de Comercio de EEUU, Jamieson Greer, para abordar ‘cuestiones de interés comercial bilateral’, según fuentes de Exteriores.
‘En la reunión, el Gobierno de España ha recordado la importancia de las relaciones entre EEUU y la UE, la mayor del mundo, al representar el 30% del comercio de bienes y servicios a nivel global’, según las mismas fuentes. ‘El Gobierno ha señalado la voluntad de reforzar los vínculos existentes con el mercado de EEUU, en el que destaca la fuerte competitividad de las empresas españolas, a las que el Gobierno continuará acompañando en el contexto arancelario’.
Bessent se ha mostrado satisfecho por el superávit comercial que tiene su país con España en materia de comercio y sobre la apertura de una nueva oficina comercial en Houston (Texas).
El viceprimer ministro chino, He Lifeng (L), saluda al ministro de Exteriores, José Manuel Albares, en Madrid / THOMAS COEX / AFP
Washington espera que el acuerdo suscrito entre la UE y Estados Unidos no sea usado por terceros, como China, como un ‘trampolín’ a través del cual comerciar indirectamente con Estados Unidos. Así lo ha pedido Bessent tras las reuniones.
