Alimentación, arte e inmersión en el barrio: nace Infinito Delicias, el último polo cultural en llegar a Arganzuela

Arte ciudadano y alimentación sostenible. Sobre ese binomio, quizá difícil de entender a la primera, se sostiene Infinito Delicias, el nuevo centro cultural que abre estos días sus puertas en ese barrio castizo del sur de la capital. Su contenedor llama la atención: un edificio con una singular fachada de madera que convierte en pura organicidad lo que en el pasado fue una construcción industrial dedicada a la siderurgia. Este nuevo polo de actividad creativa es el último proyecto de la Fundación Daniel y Nina Carasso, instituación de origen francés que ya lleva unos años operando en España, pero que ahora se acerca al público con un espacio abierto a la experimentación y ‘donde todo fluya’, el mensaje que abre su página web y que condensa lo primordial de su filosofía.

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