Fueron 20 segundos. Morante de la Puebla estaba solo en el ruedo de la plaza de toros de Las Ventas bajo una atronadora ovación recibida tras pasear las dos orejas de ‘Tripulante’, el cuarto toro de Garcigrande, después de una faena que ya forma parte de la historia del toreo.
Adiós a un torero histórico: Madrid saca por la puerta grande a Morante en su última tarde
