Hasta ahora, los viajeros que llegaban al improvisado intercambiador de Cuatro Vientos, levantado con motivo de las obras de soterramiento de la A-5, tenían que esperar al autobús bajo el sol o la lluvia, sin apenas resguardo ni servicios básicos. A partir de esta semana, la escena empezará a cambiar.
El Ayuntamiento de Madrid ha puesto en marcha la instalación de 12 marquesinas de la Empresa Municipal de Transportes (EMT Madrid) para mejorar las condiciones de espera de los miles de usuarios que a diario utilizan esta infraestructura provisional.
El plan, fruto del acuerdo alcanzado entre el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, y el alcalde de Móstoles, Manuel Bautista, contempla además la colocación de aseos públicos, suministro de agua, iluminación, personal de apoyo a los viajeros y máquinas expendedoras de bebidas.
Asmismo, según la nota compartida este lunes por el Consistorio madrileño, EMT Madrid incorporará también dos grandes refugios en forma de pérgola para ampliar la zona de sombra y protección frente a las inclemencias meteorológicas.
El reacondicionamiento del intercambiador se completará en septiembre con la puesta en marcha de un servicio de atención al cliente que funcionará todos los días entre las 7:00 y las 23:00 horas, con el objetivo de mejorar la información y asistencia a los usuarios.







