Es el fenómeno literario de la temporada. Un drama italiano donde el amor, el coraje y la belleza conforman un universo propio: situada en un pequeño pueblo de Puglia, la historia está protagonizada por Anna, una mujer que no se deja doblegar por sus nuevos vecinos. No va a la iglesia ni cuchichea en bajito. No encaja en el pueblo natal de su marido, Carlos, empresario del vino, a donde se han mudado tras el nacimiento de su hijo. Allí, pese a los intentos por adaptarse, una decisión terminará por revolucionar a sus habitantes. La cartera, de Francesca Giannone, se ha convertido en la última revelación de Italia: 650.000 ejemplares vendidos. Publicada en 2024, se está labrando un hueco destacado en España. Hasta el punto de convertirse en uno de los libros más solicitados en las bibliotecas públicas de la Comunidad de Madrid. Es, junto a Javier Castillo, Julia Navarro y Carmen Mola, la autora con mayor demanda.
Durante el primer semestre de 2025 se han realizado 1,5 millones de préstamos en la región, lo que representa un 8,5% más respecto al mismo periodo de 2024. De ellos, 705.000 se han realizado en las 15 bibliotecas gestionadas por la Comunidad, mientras que 813.000 se han efectuado a través de la plataforma digital eBiblio. En ambos formatos, sólo un nombre coincide entre los más populares: Francesca Giannone.
Francesca Giannone, en una imagen promocional. / ARCHIVO
En formato impreso, el público adulto se ha decantado además por La grieta del silencio, de Javier Castillo; La asistenta, de Freida McFadden; El niño que perdió la guerra, de Julia Navarro; y Un animal salvaje, de Joël Dicker. En el digital, en cambio, triunfan La península de las casas vacías, de David Uclés; El infinito en un junco, de Irene Vallejo; Asesinato en altamar, de Richard Connel; y Mi marido, de Madu Ventura. Por su parte, los más jóvenes han optado por Superpatata, de Artur Laperla; Animalotes, de Aaron Blabey; Érase una vez el cuerpo humano, de Ramón Llobet; y Doraemon, de Fujiko F. Fujio. Autores que, como Sara Mesa, Juan Gómez-Jurado y Camila Läckberg, suelen repetirse cada año. Incluso en los 33 centros que se encuentran bajo la titularidad del Ayuntamiento: en 2024, por ejemplo, estos prestaron 1,59 millones de ejemplares, lo que supuso un incremento del 10%. Las cifras de 2025 saldrán a finales del año.
Portada de 'La cartera', de Francesca Giannone. / ARCHIVO
De las 230 bibliotecas públicas que hay distribuidas por la Comunidad, 15 se localizan en la capital. A ellas se suman a las 33 que gestiona directamente el Consistorio. En total, 48 puntos de lectura que ofrecen, además de libros, películas, discos de música, revistas, periódicos, juegos… De ellos, las obras infantiles son las que han experimentado una demanda mayor, doblándola en sólo una década.
Desde finales de 2024, todos los centros están integrados en el sistema de carnet único que los conecta entre sí: 1,9 millones de madrileños ya lo tienen, lo que permite el acceso a todos sus servicios de lectura, acercándoles a nueve millones de documentos. Un dato que no para de aumentar gracias a las constantes incorporaciones que realizan: anualmente, el Gobierno regional destina cuatro millones de euros a adquisiciones de libros, suscripciones de revistas y compras de audiovisuales, así como 620.000 euros para nutrir de fondos la plataforma eBiblio. Entre los audiolibros más solicitados, por ejemplo, se localizan El retrato de casada, de Maggie O’Farrell; Nada es verdad, de Verónica Raimo; Los días perfectos, de Jacobo Bergareche; y La red púrpura, de Carmen Mola. Un arsenal que, por ahora, en la primera mitad del año, han visitado 1.651.599 personas. Y subiendo.







