Eran igual de valiosos que el oro. Hasta el punto, ojo, de utilizarlos para hacer negocios. En la Edad Media, los tejidos de alta calidad causaron sensación entre la élite por la calidad de los tintes y el coste de los materiales. Un lujo que, entre los siglos XII y XV, adquirió especial relevancia en Al Ándalus: su producción textil rápidamente ganó adeptos y, poco a poco, por su carácter exótico, empezó a extenderse por Europa. El Museo Arqueológico Nacional ha restaurado 10 tejidos y un zapato de gran rareza que subrayan su importancia.







