El modelo de crecimiento de Baleares, basado en el monocultivo turístico, muestra síntomas de agotamiento al mismo tiempo que la comunidad afronta desafíos de compleja resolución: la extrema dificultad de acceso a la vivienda; el malestar ciudadano que provoca la saturación turística, pese a las primeras medidas de contención; y la crisis migratoria, tras consolidarse en 2025 la ruta de pateras entre el norte de Argelia y las islas, con más de seis mil migrantes hasta septiembre y una proyección de alcanzar los 12.000 a final de año.












