La construcción del nuevo bulevar peatonal que unirá la Plaza de Cibeles con la Puerta de Alcalá, anunciado en febrero del año pasado por el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, por fin tiene fecha: será la próxima semana, cuando el Ayuntamiento de la capital aprobará el inicio de los trabajos, tal y como ha avanzado el regidor popular durante el Debate sobre el Estado de la Ciudad celebrado este lunes.
‘La semana que viene vamos a probar el inicio de las obras del bulevar que va a unir Cibeles con la Puerta de Alcalá y, por tanto, vamos a seguir mejorando en la capacidad de nuestro Paisaje de la Luz, del cual nos sentimos tan orgullosos’, ha afirmado Almeida durante su intervención inicial en el Pleno de Cibeles, en el que ha hecho repaso de las grandes obras y proyectados iniciados hasta la fecha durante la legislatura.
La intervención supondrá una continuación a la actuación llevada a cabo entre Cibeles y la Puerta del Sol durante el pasado mandato y dotará de la importancia que merece al entorno de la Puerta de Alcalá mediante la incorporación de un bulevar que ponga en valor este gran símbolo de la ciudad. Será una ‘continuidad natural para que todos los madrileños puedan disfrutar del monumento quizás más emblemático de la ciudad de Madrid’, ha explicado este martes Almeida en una entrevista.
Por lo que respecta al posible impacto de esta nueva obra en la movilidad en la capital, tensionada ya por las grandes actuaciones que jalonan la ciudad de norte a sur, el regidor madrileño ha detallado que ‘los estudios de movilidad garantizan que no va a ser demasiada la afección porque es una obra bastante limitada en el espacio’.
Un bulevar para pasear bordeado de árboles y plantas
La iniciativa consiste en crear un paseo central de 250 metros de longitud y 7,5 metros de ancho en el eje de la calzada actual, ajardinado con árboles y plantas. Aunque aún se desconocen los detalles técnicos definitivos, el objetivo del Gobienro municipal es generar un ‘mejor espacio público sin afectar las condiciones de movilidad’ en el centro de la capital.
En cuanto a la reorganización del tráfico, la reforma contempla reducir los carriles de bajada hacia Cibeles de cuatro a dos para el tráfico rodado, añadiendo además un carril bus. En sentido subida hacia la Puerta de Alcalá, se reducirán los carriles para coches de tres a dos manteniéndose el espacio para el autobús, mientras que el carril bici se ampliará hasta 2,6 metros de ancho, subirá al nivel de la acera y se separará del carril bus mediante un pequeño espacio adicional, garantizándose su continuidad con un giro a la izquierda en la plaza de la Independencia.
La solución de movilidad ha sido desarrollada por el área de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad. Sin embargo, la redacción completa del proyecto de reforma corresponderá al área de Obras y Equipamientos, y deberá contar además con la aprobación de la Comisión de Patrimonio.







