El acta que señala al Rayo Vallecano tras el debut liguero del filial: césped que ‘ponía en riesgo de lesión’, sin médico y ‘toallas usadas por los jugadores’

El Rayo Vallecano B debutó este domingo en Segunda RFEF. El filial del club vallecano, tras una liga regular y un playoff inmaculado, consiguió el tan ansiado ascenso de categoría durante la temporada pasada. En esta primera jornada de competición, recibía al Coria. Los vallecanos se impusieron al conjunto cacereño (2-1) por medio de los goles de Becerra y Hugo. Parecía un domingo más en la Ciudad Deportiva del Rayo Vallecano. Sin embargo, Cándido Jesús Rodríguez, árbitro encargado de dirigir el encuentro, señaló en el acta una serie de incidencias que dejan en muy mal lugar al equipo madrileño y, por ende, a Raúl Martín Presa.

La primera de las observaciones del colegiado fue sobre el estado del césped. El encuentro se disputó en el campo 4, de césped artificial, que presentaba ‘varios desperfectos’, sobre todo en ‘ambas áreas de penalti y de meta, con segmentos de césped que se levantaban y se separaban del resto, dejando a la vista el cemento/caucho debajo del terreno’. Normalmente, el filial vallecano disputa sus encuentros en el campo de césped natural de la ciudad deportiva, pero este se encuentra inoperativo debido a que está afectado por un hongo. Este suceso también afecta al primer equipo, que se ha visto obligado a entrenar sobre el césped de Vallecas ante la imposibilidad de realizar el entrenamiento en su emplazamiento habitual. El colegiado también advirtió que ‘dichos desperfectos dificultaban el juego y ponían en riesgo de lesión tanto a jugadores como al equipo arbitral’.

Cándido Jesús Rodríguez también expuso que ‘el equipo local no dispone de médico’, algo difícil de creer en el filial de un equipo de Primera División. En cuanto al material necesario para llevar a cabo el arbitraje, el Rayo Vallecano no facilitó a los miembros del equipo arbitral el spray efervescente debido a que, pese a que se disponía de los mismos, “los árbitros se llevan los soportes de los sprays”.

Tras llegar a las instalaciones deportivas, los empleados del club no permitieron acceder al equipo arbitral para aparcar el coche de alquiler, obligando a los mismos a ‘buscar un lugar fuera para estacionar el vehículo’. También señalan incidencias con licencias de sus jugadores, que el Delegado no pudo solucionar a tiempo. ‘Se tuvo que cotejar varios documentos de identidad con jugadores para poder ser consignados en el acta’, indicaba el colegiado.

Por último, ‘el club local no nos proporcionó de inicio toallas para ducharnos’, decía el acta del encuentro. Una vez finalizado el partido, un operario del Rayo Vallecano les facilitó ‘toallas mojadas, previamente usadas por los jugadores del equipo tras acabar el partido’.

Esto no es más que una situación añadida a la grave crisis que atraviesa el club en materia de instalaciones y prestaciones. El Estadio de Vallecas, pese a haber sufrido una reforma durante este verano, no posee el mejor de sus aspectos. La afición vallecana así lo evidenció en el primer partido de la temporada ante el Barça, denunciando el mal estado de las instalaciones y las nulas condiciones de higiene. Entre tanto, en lo deportivo, los jugadores y el cuerpo técnico del club siguen dando ejemplo fin de semana tras fin de semana. Vienen de realizar la mejor temporada de la historia del club, la conexión con el aficionado es total y esta temporada disputarán la Conference League, pero, lamentablemente, todo lo extradeportivo que rodea al Rayo Vallecano no es digno de un club de Primera División.

  • Madrid
  • Fútbol
  • Rayo Vallecano

Related Posts

No Content Available