Un domingo de verano después de misa, sin apenas operarios en su finca y arropado por sus nietos, Álvaro Domecq Romero, Alvarito para los amigos, nos abrió las puertas de Los Alburejos, el bastión de su familia donde pastaba la ganadería de Torrestrella, nombre que recibía su vacada en un cortijo que estaba amparado por una antigua fortaleza morisca, el castillo precisamente de Torre Estrella, dentro de 600 hectáreas ubicadas en el término municipal de Medina Sidonia (Cádiz).













