Alina tiene 21 años, no bebe ni fuma, y además es muy deportista. Jugaba —y juega— en el primer equipo femenino del Carabanchel, en la categoría de Preferente, y si por algo destaca en el fútbol es por su físico. Con todo ello nadie se imaginaría lo que en mayo de 2024 le llegaría tanto a ella como su familia.













