Florece el arte contemporáneo en la capital, y crece con él Apertura Madrid Gallery Weekend, el evento con el que a partir de este jueves, y a lo largo de todo el fin de semana, las galerías de la ciudad inauguran simultáneamente la nueva temporada. Si el año pasado eran 52 las agrupadas en Arte Madrid que participaban en esta convocatoria, este año el número sube a 55. No es una gran diferencia, pero más allá de ese censo tímidamente ascendente, la impresión en el sector es buena. ‘La calidad de las propuestas de las galerías de Madrid es altísima y no tiene nada que envidiar al panorama internacional’, afirma rotundo a este diario Pablo Flórez, presidente de esa asociación que organiza este fin de semana un sinfín de openings desparramados por las cuatro esquinas de la ciudad. Arte Madrid cumple un cuarto de siglo de existencia, y ya son 16 los años que lleva organizando una cita concebida para que el público general se anime a entrar en estos espacios que, a pesar de su acceso abierto y gratuito, todavía intimidan a algunos. Si el año pasado fueron 24.000 personas las que los visitaron en este primer fin de semana, este año esa cifra debería ser superada.
Desde este jueves y hasta el domingo 14 de septiembre, nueve exposiciones colectivas y 46 individuales abrirán sus puertas con ese aire festivo, a menudo empapado en vinos o cervezas, para mostrar el trabajo de 95 artistas nacionales e internacionales. La mayoría se quedarán en las galerías durante todo el otoño. Hay muchos nombres consagrados en esta edición, entre ellos Joan Miró, Cy Twombly, Luis Gordillo, Miriam Bäckströmm, Isidoro Valcárcel Medina, Chant Avedissian, Esther Ferrer, Juan Manuel Castro Prieto, Martín Chirino, Aurèlia Muñoz, Daniel Canogar o Cristina Lucas. Pero también habrá espacio para creadores emergentes o de media carrera: Los Bravú, Irene Molina, Paula Anta o José Luis Valverde son algunos de ellos. Si sumamos otros espacios que este año se incorporan a Apertura, como La Casa Encendida, que acoge la muestra Oro tejido con paja, en torno a la obra de Elena Mendizabal y Joan Rom, o el Museo Lázaro Galdiano, que exhibe en su jardín 14 esculturas realizadas por artistas representados por las galerías de la asociación, el total de exposiciones que se inauguran llega a 65.
'El popular, Iquitos' (1999), fotografía de José Manuel Castro Prieto que se puede ver en la galería Blanca Berlín. / Cedida
Habrá, además, otras actividades gratuitas con las que celebrar esta que es una de las dos grandes fiestas anuales del arte madrileño. De la otra gran cita del año, ARCOmadrid (centro de una invernal ‘semana del arte’ en la que la acompañan varias ferias más), proviene una de esas actividades a las que cualquiera puede apuntarse: los recorridos guiados ARCO GalleryWalks, que se organizan cada año y que conducen al visitante a lo largo de varias rutas por la ciudad con parada en diferentes galerías. Una novedad importante en esta edición es la incorporación de otro recorrido, pero este pensado para los más pequeños, quienes tienen entre 8 y 14 años: Apertura Kids. Es la primera vez que se propone un plan para público infantil, otra prueba más de que Apertura crece. Además, la Fundación Pablo Palazuelo organizará visitas a la sede de Bankinter, donde se pueden ver los frescos del artista, y al museo de escultura al aire libre de la Castellana. Estas actividades se prolongan más allá del fin de semana. El 15 de septiembre, una charla reunirá en el Museo del Romanticismo a la historiadora y curadora mexicana Viviana Kuri, a la directora ejecutiva del Museo de Arte de Puerto Rico, Lourdes I. Ramos, y al propio Pablo Flórez. Todas las exposiciones y recorridos se pueden encontrar en la app que se puede descargar gratuitamente en el móvil.
'ICESCREAMS', pieza de Line Finderup en la Galería Yusto Giner. / Cedida
Madrid, enclave internacional del arte
El dinamismo de la escena madrileña, que aguanta mejor que otras capitales el frenazo que en el mercado del arte global produce la incertidumbre causada por las turbulencias de la política internacional (publicaciones como Artnet.com ya hablan de ‘caída libre’ en las ventas), tiene una razón clara: la entrada de capitales internacionales, sobre todo latinoamericanos, que se ha producido en la ciudad en los últimos años. ‘Para el mercado del arte es importante que la situación económica sea favorable, pero también es muy importante que el ánimo esté alto. Y en ese sentido, Madrid es excepcional en algunos aspectos porque está recibiendo un tipo de público coleccionista distinto, y parece que la ciudad renace de alguna manera. Pero también porque España es una excepción en relación con nuestros países vecinos en cuanto a la situación de su economía’, explica el presidente de Arte Madrid, que además dirige la Galería Erhardt Flórez.
Pablo Flórez, presidente de Arte Madrid y director de la Galería Ehrhardt Flórez. / Pablo Lorente
A la capital han ido llegando nuevos compradores de otros países, pero también nuevos espacios. ‘Hay movimientos de galerías de fuera que se han establecido estos últimos años en Madrid, que abren segundas sedes. Galerías históricas que tienen un peso específico, sobre todo en Europa y también en Latinoamérica. El paisaje galerístico se enriquece. Al mismo tiempo, Madrid es un enclave importante en el arte global, donde se han instalado fundaciones como Sandretto Re Rebaudengo, TBA 21 o Masaveu, que no participan directamente en Apertura pero que nos nutrimos mutuamente. Y a nivel específicamente de mercado, además del público latinoamericano, ahora también lo hay de otros países que se ha establecido en Madrid o que pasa aquí determinados meses al año. Es un coleccionismo más privado, más particular, pero que tiene incidencia en las galerías porque compran arte y vienen de una tradición de coleccionar en sus países de origen’.
Thomas Demand 'Mumbai Olympic Pool' (2024), en la galería de Carabanchel La caja negra. / Cedida
Otro movimiento que se ha producido en la ciudad en los últimos años es la ampliación de las zonas de actividad del arte. Antes recluido en el centro urbano y en los distritos más pudientes, hay una descentralización en marcha que va más allá de los estudios de artista y de los espacios alternativos, y que hace que este año, por ejemplo, sean ya seis las galerías de Carabanchel que forman parte de Arte Madrid y se incorporan oficialmente a Apertura Madrid Gallery Weekend. Exposiciones de artistas de peso, como Jacobo Castellano en Benveniste Contemporary o Thomas Demand en La Caja Negra, demuestran que no es solo arte emergente el que se puede ver en la zona. ‘Carabanchel ya es un barrio que cuenta mucho en el arte contemporáneo madrileño. Hay galerías veteranas muy importantes que se han establecido allí y hay otras que tienen una segunda sede. Además, cambia mucho el paisaje, porque los espacios que uno puede tener en Salesas o en Chamberí son muy distintos a los de una zona como esta. Eso también nos hace igualarnos a otras ciudades donde estos fenómenos eran más comunes’, dice Flórez, que también advierte de los peligros que un movimiento así puede llevar aparejado. ‘Hay que tener cuidado con cómo eso puede tener un impacto en la gentrificación. Porque a veces, cuando llegan las galerías, los artistas se tienen que ir’.
Este año Apertura Madrid se ha coordinado con los otros dos gallery weekends que hay en España, los de Barcelona y Valencia, para celebrarse en fines de semana consecutivos y compartir algunas actividades. Atrás queda alguna ocasión anterior en que los de Madrid y Barcelona coincidieron y se organizó la marimorena. Esta vez, ‘con la ayuda del Ministerio de Cultura -cuenta Flórez- se ha hecho un programa con el que se ha invitado a comisarias latinoamericanas a recorrer no solo Madrid, sino también los fines de semana siguientes Barcelona y Valencia, para que esas voces expertas puedan tomar el pulso a lo que se está haciendo en España’. Las galerías madrileñas, como las barcelonesas y las valencianas, saben por donde está llegando ahora el dinero, y sus sucesivas puestas de largo son el momento perfecto para enseñar sus mejores galas.









