Clásicos que regresan, homenajes inesperados, valores consolidados que muestran nuevas caras pero sobre todo la coexistencia pacífica y deliberada de lo viejo y lo nuevo, de lo que refuerza el patrimonio y lo que rompe algunos esquemas para que la cosa avance. La programación presentada este viernes de la nueva edición de la Suma Flamenca, el festival que llena el otoño madrileño de la más española de las expresiones musicales y artísticas, apunta a diluir esa brecha que todavía muchos se empeñan en que separe a tradición y vanguardia.
Una apuesta que se percibe en la recuperación de un tótem sagrado como Enrique Morente, en su día un avanzado a su tiempo que, entre otras cosas, se atrevió a mezclar el flamenco con el rock ruidoso y hoy por hoy un clásico incuestionable. Una de sus creaciones más esquivas, la obra sinfónica Alegro, soleá y fantasía de cante jondo que compuso en los 90 con Antonio Robledo y que publicó justo antes del alabado (y vilipendiado) Omega con Lagartija Nick, se podrá disfrutar el 29 de octubre en Teatros del Canal, con el cantaor granadino El Turry ocupando el lugar del maestro y arropado por la Orquesta de la Comunidad de Madrid (ORCAM) bajo la dirección de Manuel Busto. Al añorado Morente también le homenajeará el cantaor Gregorio Moya, reciente ganador de la Lámpara Minera en el Festival Internacional del Cante de las Minas, el 26 de octubre en el mismo teatro.
Lo inesperado está en los Tres haikus para Lorca de la bailaora Begoña Castro, que incluyen danza butoh a cargo de Ima Tenko (22 de octubre, Teatros del Canal), o en el homenaje que el bailaor Keilán Jiménez va a hacer a Charlot con Gipsy Dream. Todos somos Chaplin (25 de octubre, Centro Comarcal de Humanidades Sierra Norte). Las nuevas facetas de caras ya conocidas y prestigiadas podrán verse, por ejemplo, en el recital en torno a la copla de Arcángel (18 de octubre, teatros del Canal). Dentro del flamenco de altos vuelos, o de grandes públicos, José Mercé vuelve a encontrarse en su veta más flamenca con los madrileños, después de su gira cantando a Manuel Alejandro (28 de octubre, Teatros del Canal). Y otra noche con un punto de acontecimiento será la del concierto que ofrecerán Jorge Pardo, Carles Benavent y Tino di Geraldo para celebrar los 25 años de su trío, el gran estandarte de esa veta tan rica que ha sido la fusión entre flamenco y jazz (19 de octubre, Teatros del Canal).
Jorge Pardo, Carles Benavent y Tino di Geraldo, trío emblemático de la fusión de jazz y flamenco que celebrarán sus 25 años en la Suma. / Cedida
Abrir puertas
‘El flamenco no es nada sagrado, como no lo es ninguna disciplina artística. Todo lo que se intervenga está bien, abrir puertas siempre es bueno’, decía durante la presentación el director del festival, Antonio Benamargo. Y añadía que ‘la supuesta contaminación no matará jamás al flamenco, como no ha matado a la pintura el hecho de que no hayamos seguido pintando como en Altamira’.
Lo que Benamargo quería decir en realidad es que esa tensión entre tradición y vanguardia, casi siempre a flor de piel en Andalucía, no lo es tanto en Madrid, la ciudad que últimamente parece empeñada en convertirse en la capital del flamenco con el florecimiento de centros y actividades empujados por sus administraciones local y autonómica. ‘Esta controversia se vive más en Andalucía, ya que los supuestos guardianes de la pureza detentan gran poder, principalmente a través de las peñas flamencas y de algunos medios de comunicación. Sin embargo, en Madrid las peñas, salvo alguna excepción, han tenido poquísima influencia, y el arte flamenco en todas sus dimensiones se programa, casi en su totalidad, en teatro y centros culturales’. A pesar de que la cosa sea aquí más tranquila, insistía el programador en la necesidad de ‘entrar en esa dialéctica’.
Foto, charlas y mucha música
Tradición y Vanguardia se titula precisamente la exposición de fotografías de Claudia Ruiz Caro que se podrá ver en el Ateneo de Madrid del 1 al 29 de octubre. La institución de la calle del Prado albergará además una mesa redonda y tres ponencias en torno a al mismo tema, que también anteceden a la programación oficial del festival, en las que participarán nombres tan destacados como Pedro G. Romero, José Manuel Gamboa, Ángeles Castellano, José Luis Ortiz Nuevo o Ángeles Toledano. Aunque todas contarán con actuación posterior, Toledano, una de las voces jóvenes y modernizadoras más potentes de la escena flamenca actual, ofrecerá su show Sangre Sucia otro día y en otro lugar, el 14 de octubre en Canal.
En la lista de enclaves diferentes, con pátina cultural y esencialmente librescos que se apuntan a esta Suma está también la Cuesta de Moyano, que acogerá el 16 de octubre el espectáculo Poesía culta y popular, de la cantaora Sandra Carrasco junto a David de Arahal y Los Mellis, como parte de los festejos de su centenario.
Maite Martín actuará el 2 de noviembre en Teatros del Canal. / ARCHIVO
El festival contará también con las voces de Mayte Martín, David de Jacoba, María Toledo, La Macanita o El Pele, entre otros; y con recitales de guitarra a cargo de nombres como Andrea Salcedo, El Amir, Pino Losada, Óscar Herrero, Alejandro Hurtado o Juan Carmona. Grandes nombres también en el capítulo del baile, con actuaciones de Olga Pericet, Manuel Liñán, Rafaela Carrasco, Karime Amaya o Alba Heredia. Tendrán su espacio los pianos de Dorantes y de Andrés Barrios, y José el Marqués y su violonchelo flamenco actuarán en el Real Monasterio de El Paular de Rascafría. Porque la Suma esta vez llegará a tres municipios más allá de la capital: además del mencionado, El Escorial y La Cabrera, todos en la Sierra. Habrá además una espectáculo concebido por José Luis Montón para los más pequeños, Flamenco Kids, que se celebrará el domingo 19 de octubre a las 18h en el Centro Cultural Pilar Miró, y en el que se mezclarán la música y la magia.
Antes de que empiecen las actuaciones de Suma Flamenca, el 14 de octubre, se podrá disfrutar de su aperitivo Suma Flamenca Joven. Cuatro días en la Sala Verde de Teatros del Canal, del 25 al 28 de septiembre, que serán la ocasión perfecta para descubrir nuevos talentos y ver por dónde van los tiros de este arte en sus últimas hornadas de artistas.







