Es oficial. A partir de este sábado, Málaga no permitirá nuevas altas de viviendas turísticas en todo su término municipal debido a la entrada en vigor de una moratoria de tres años que pondrá el freno definitivo a la proliferación de estos alojamientos.
La prohibición se hará efectiva con la publicación en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP) del inicio de los trámites para la modificación del Plan General de Málaga que actualizará los usos turístico y residencial en la ciudad. Por tanto, mientras la Gerencia de Urbanismo avanza en esta nueva regulación urbanística, en la ciudad se mantendrá activa la moratoria a los pisos turísticos.
La suspensión de estas licencias busca potenciar las viviendas residenciales en un contexto de grave crisis habitacional y abre la puerta a estudiar otras fórmulas como son los ‘coliving, flexliving y cohousing’, que no estan contempladas en el PGOU de Málaga, que data de 2011.
Hasta hoy, en el municipio de Málaga figuran inscritas en el Registro de Turismo de Andalucía (RTA), dependiente de la comunidad autónoma, 12.875 viviendas turísticas que ofertan un total de 65.483. Hay que recordar que el Ayuntamiento de Málaga ha solicitado a la Junta un cambio en el sistema de inscripción en el RTA, ya que actualmente basta con presentar online una declaración responsable para dar de alta de forma automática a la vivienda.
Es a posteriori, una vez ya inscrita la vivienda turística, cuando se analizan los detalles del alojamiento y se estudia si cumple o no con la normativa urbanística municipal. En caso de no cumplir, se inicia un proceso para darlo de baja que puede durar meses por lo que, en la práctica, pese al incremento de las restricciones, no se llegan a frenar del todo las altas.
Crecen los barrios saturados
De hecho, según los datos ofrecidos por el propio consistorio, en cuestión de un año, entre julio de 2024 y julio de 2025, los barrios saturados de viviendas de uso turístico han crecido en torno a un 23%, pasando de 43 a 53 las zonas sometidas a una ‘presión turística residencial’ por encima del 8%, que es el límite fijado por el consistorio para declarar la saturación de este tipo de alojamientos en la trama urbana.
‘De esta forma se constata que el registro de nuevas viviendas de uso turístico en la ciudad de Málaga sigue en crecimiento (3,82%), aunque lo haga a menor ritmo con respecto a la provincia de Málaga (10,54%) y la comunidad autónoma de Andalucía (11,51%) gracias a las medidas de contención y control que se llevan tomando desde este ayuntamiento’, explica un informe del Servicio de Planeamiento de la Gerencia de Urbanismo en el que se basa la modificación del Plan General anunciada por el consistorio para regular el uso turístico y residencial en la ciudad.
En ese informe, consultado por este periódico, se reconoce que el fenómeno de las viviendas turísticas ‘está teniendo un crecimiento de tal magnitud en nuestra ciudad que ha desbordado cualquier previsión’, al tiempo que afirma que ‘está saturando la capacidad de acogida de visitantes’ además de tensionar ‘el mercado de la vivienda hasta límites antes desconocidos’.
Cambios en el PGOU
El consistorio defiende que la modificación del PGOU persigue ‘reconocer el uso turístico como un uso diferenciado y no asimilable automáticamente al uso residencial’, además de buscar ‘dotar a la administración municipal de un marco jurídico claro para articular medidas de regulación, suspensión cautelar de licencias o zonificación, conforme al interés general’.
En relación a los usos turísticos, contemplando no solo los pisos turísticos, sino también hoteles o apartamentos turísticos, reconoce que la normativa urbanística actual ‘no responde a la situación presente derivada de un auge turístico que no podía ser previsto en la ciudad durante la redacción del Plan vigente’, por lo que es preciso una adaptación al nuevo contexto. También hace referencia a las residencias comunitarias como equpamientos con la categoría de ‘Servicios de Interés Público y Social’.
En concreto, para las residencias de estudiantes no existe regulación autonómica ni determinaciones específicas al respecto, por lo que se hace necesaria también su inclusión en el contexto de esta modificación normativa como otro uso más de alojamiento o residencia colectiva.












