Una masa de aire africano se cierne sobre Madrid tras la ola de calor

La Comunidad de Madrid afronta desde este martes un nuevo episodio de mala calidad del aire como consecuencia de la llegada de una masa de aire procedente del norte de África, cargada de polvo en suspensión. Este fenómeno, denominado intrusión de aire sahariano, traerá consigo un notable aumento en las concentraciones de partículas contaminantes, agravando la situación de contaminación crónica que ya padece la región. El fenómeno, conocido como intrusión de aire sahariano, incrementará la concentración de partículas en la atmósfera y agravará la exposición de los ciudadanos a contaminantes ya habituales en la región.

Las partículas en suspensión (PM10 y PM2,5), el ozono troposférico (O3) y el dióxido de nitrógeno (NO2) forman parte de la contaminación crónica del aire en Madrid. Con la llegada del polvo africano, los niveles se dispararán, aumentando el riesgo de irritaciones, crisis asmáticas y problemas cardiovasculares. Ante esta advertencia sanitaria, las autoridades recomiendan a la población extremar precauciones, especialmente los colectivos más vulnerables ―niños, personas mayores y pacientes con enfermedades respiratorias―, así como evitar esfuerzos físicos al aire libre y limitar la actividad en exteriores durante las horas centrales del día. En caso de dificultad respiratoria, aconsejan llamar al 112 o acudir al centro de salud.

Efectos sobre la salud

La exposición a altos niveles de estos contaminantes puede causar una variedad de síntomas: irritación ocular, dolor de garganta, cefalea, tos persistente, molestias al respirar profundamente, crisis asmáticas y una disminución general de la capacidad física. En casos más graves, pueden producirse episodios de dificultad respiratoria aguda o incluso descompensaciones en personas con patologías preexistentes. Especial atención merece el ozono troposférico, también conocido como ‘ozono malo’, que se forma por la acción de la radiación solar sobre contaminantes como los óxidos de nitrógeno y los compuestos orgánicos volátiles, liberados principalmente por el tráfico rodado y la industria. A diferencia del ozono estratosférico, que actúa como escudo protector frente a la radiación ultravioleta, el ozono a nivel del suelo es perjudicial para la salud humana y el medio ambiente, y sus niveles se disparan durante los meses de verano.

Recomendaciones ante el episodio de contaminación

Ante esta situación, la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid ha lanzado una advertencia sanitaria, instando a la población a extremar las precauciones. Entre las medidas recomendadas se incluyen:

  • Evitar esfuerzos físicos al aire libre, especialmente en las horas centrales del día.
  • Limitar el tiempo de exposición en exteriores.
  • Realizar actividades físicas preferentemente por la mañana, cuando los niveles de ozono son más bajos.
  • Acudir a un centro sanitario o llamar al 112 en caso de dificultad respiratoria, dolor en el pecho o empeoramiento de síntomas en pacientes con enfermedades crónicas.

La contaminación del aire, un problema estructural

A pesar de los avances logrados en los últimos años —como la eliminación de calderas de carbón, la supresión del plomo en las gasolinas o las restricciones al tráfico rodado en áreas urbanas— la contaminación atmosférica sigue siendo uno de los principales retos ambientales y de salud pública en la región. Desde el Gobierno regional se trabaja en la implementación de la Estrategia de Energía, Clima y Aire 2023-2030, una hoja de ruta que contempla actuaciones a medio y largo plazo para reducir las emisiones contaminantes y mitigar los efectos del cambio climático. Sin embargo, los expertos insisten en que la participación ciudadana es clave para avanzar hacia un aire más limpio.

Los especialistas en salud ambiental recomiendan adoptar hábitos más sostenibles, como usar el transporte público o medios no contaminantes como la bicicleta o caminar, además de reducir el uso del vehículo privado, especialmente durante los episodios de alta contaminación. También, mejorar la eficiencia energética en el hogar, evitando el uso excesivo de sistemas de calefacción o refrigeración contaminantes.

Este nuevo episodio de contaminación pone de relieve la vulnerabilidad de las grandes ciudades ante fenómenos de origen natural como las intrusiones de polvo sahariano, que se ven agravados por la contaminación urbana habitual. Frente a este escenario, la prevención y la acción conjunta de instituciones y ciudadanía se revelan fundamentales para proteger la salud y el medio ambiente.

  • Madrid
  • ola de calor
  • calor
  • El tiempo

Related Posts

No Content Available